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Papiro de Ani

El papiro egipcio. ¡Descubre todo sobre este fascinante soporte!

 

La escritura fue muy importante para los antiguos egipcios y atribuían su creación al Dios de la sabiduría, Thot. Todas las investigaciones apuntan a que la descubrieron hacia el 3000 a.C., desarrollando tres tipos: la escritura jeroglífica, hierática y demótica. 

Escribían en piedra, madera, pero también en papiro, soporte sumamente versátil sobre el cual realizaron documentos administrativos, religiosos, literarios, políticos y personales.

Tuvo un gran valor para el desarrollo de esta civilización y fue tal su calidad, que todos aquellos ejemplares que han sido descubiertos desde las primeras excavaciones a finales del siglo XVIII hasta hoy en día, han conservado sus colores y demás cualidades originales. Desde Cartem le explicaremos todo lo que hay que saber sobre este fascinante soporte. 

¿Qué es el papiro egipcio? 

El papiro fue el papel de los egipcios. Se elaboraba a partir de una planta acuática que vive en zonas pantanosas, cuyo nombre científico es Cyperus papyrus.

Esta especie de junco, que puede alcanzar hasta 5 metros de altura, crecía profusamente hace 5.000 años en las orillas del Nilo. 

Fue parte esencial de la civilización egipcia, cuya cosmogonía le otorgó un carácter divino, asociándola a la diosa Uadyet (protectora del Bajo Egipto y relacionada con la fertilidad). El papiro se plasmó en la decoración de los templos y se utilizaba en procesiones religiosas.

Una de las características primordiales de esta planta, es que permite ser prensada y secada, razón por la que se convirtió en el soporte de escritura habitual, que sustituyó el sistema mesopotámico de tablillas incisas.

La elaboración del papiro egipcio era monopolio real y sus técnicas de producción se mantuvieron en secreto, razón por la que se asocia principalmente a esta cultura. Se exportó durante siglos en rollos y fue muy valorado en todo el Mediterráneo antiguo debido a su utilidad. 

Fue a partir de la llegada de Alejandro Magno (siglo IV a. C) que el uso del papiro egipcio se universalizó. Su producción comenzó a decaer en el transcurso del siglo V d.C., siendo desplazado lentamente por el pergamino hasta que desapareció finalmente en el siglo XI, con la llegada del papel a Europa. 

En la Antigua Roma, el papiro y el pergamino convivieron durante mucho tiempo. La mayoría de los libros que se fabricaban en los talleres romanos, se copiaban en papiro, así como también documentos de archivos y cartas. 

En la actualidad se conservan alrededor de 500.000 papiros en el mundo, escritos en jeroglífico, hierático, demótico, copto, griego, latín y árabe. No todos son papiros egipcios.

Tipos de papiros egipcios 

De acuerdo a su calidad y según Plinio el Viejo, existieron ocho clases de papiros:

  • Emporíticos: utilizados como papel de envolver.
  • Taeneóticos: papiros de menor calidad.
  • Saíticos: papiros fabricados con materiales sobrantes 
  • Anfiteátricos: papiros de calidad media 
  • Fanianos: papiros de buena calidad.
  • Livios: papiros de muy alta calidad.
  • Augusticos: papiros de muy alta calidad.
  • Hieráticos o regios: este tipo de papiro estaba reservado sólo para los textos sagrados.

Algunos de los nombres de los papiros, procedían de la ciudad en donde se producían, de las fábricas, de los dueños de las fábricas, del personaje a quien se les dedicaba, de su uso y también de su destino.

Afortunadamente, han sido muchos los papiros egipcios encontrados y en su clasificación se han utilizado no sólo números, sino también distintos esquemas de acuerdo a la persona o fundación que poseía el manuscrito, de su lugar de origen o del sitio donde se les conserva.

¿Cómo se elaboraba el papiro?

Fue gracias al ingeniero egipcio Dr. Hassan Ragab, quien reintrodujo la plantación de la planta cerca de El Cairo y se dedicó a experimentar el proceso detrás de su elaboración, que en 1966 se pudo conocer finalmente, el secreto que atesoraron los antiguos egipcios durante tantos siglos.

Extracción 

Consistía en la extracción con una cuchilla de varias tiras delgadas y verticales de la parte central del tallo de la planta. Del largo de estas tiras dependía su tamaño.

Remojo

Una vez extraídas las tiras, se colocaban en remojo entre 7 y 14 días.  Mientras más tiempo estuvieran en remojo, más oscuro se volvía el papiro.

Aplanado

Después de remojadas, las tiras se golpeaban con mazos para aplanarlas y para hacerlas soltar el agua y el azúcar que contenían. De esta forma se hacían más resistentes y menos quebradizas.

Armado

Para armar el papiro, se colocaba una primera capa de tiras sobre una tablilla plana húmeda, luego se suponía otra perpendicularmente y se alternaban con otras capas horizontales y verticales hasta conseguir una lámina rectangular.

Prensado, secado y pulido

Esta lámina rectangular luego se prensaba y se ponía a secar al sol sobre una superficie plana. Cuando el papiro estaba seco, se alisaba y pulía con un instrumento de marfil o una concha durante varios días, así se evitaba que la tinta se corriera al escribir.

Elaboración del rollo de papiro

Para armar el rollo sobre una varilla de madera, marfil o hueso, se debían pegar las hojas o plagulas unas con otras, con un pegamento compuesto por agua harina y vinagre. 

El borde derecho de cada hoja se superponía sobre la siguiente para consolidar la línea de sutura entre ambas y favorecer el paso del cálamo de una hoja a otra en el momento de escribir. La unión debía seguir el mismo sentido de la escritura.

El papiro egipcio se conservaba en recipientes de madera o arcilla impregnados en aceite de cedro para protegerlo de los insectos. Es un material sensible a los microorganismos, a la humedad y a las altas temperaturas, pudiendo ocasionar el desprendimiento de sus capas y la tinta.

Usos del papiro 

A razón de la versatilidad del papiro, su tronco y sus hojas fueron aprovechados para realizar muebles, cuerdas, calzado, cunas, perfumes, antorchas, embarcaciones y demás objetos de uso cotidiano. 

Su parte blanda y su raíz fueron utilizadas como alimento por esta antigua civilización, que también creía en sus propiedades curativas. 

Debido al exceso de explotación, esta planta está casi desaparecida, sin embargo, ha sobrevivido en estado silvestre en Etiopía, Sudán y algunos países tropicales fuera de África.

 

Un ejemplo majestuoso del uso del papiro con el Papiro de Ani 

El Papiro de Ani es una de las versiones más conocidas del Libro de los Muertos y forma parte del Museo Británico desde 1888, cuando fue descubierto cerca de Luxor por el egiptólogo E.A. Wallis Budge.

Se calcula que fue escrito hacia el 1300 a.C. durante la dinastía XVIII y entre todos los papiros egipcios que se han encontrado sobre el Libro, es el que cuenta con mayor número de capítulos decorados, que explican cada paso del juicio de Osiris. Tiene una longitud de casi 26 metros.

Su buena conservación, descripciones y estructura, lo hacen una importante fuente de estudio de este texto funerario del Antiguo Egipto, que se utilizó para ayudar a los difuntos a superar el juicio de Osiris, asistirlos en su viaje a través de la Duat, el inframundo y viajar al Aaru, en la otra vida.

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