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EDITORIAL DE ARTE

Hace 14 años, Daniel Díez y Pedro Iribarnegaray eran dos jóvenes treintañeros con un sueño común: realizar las mejores ediciones facsímiles posibles a partir de los originales conservados en las mejores bibliotecas del mundo, como la Biblioteca Nacional de España (BNE), la Biblotheque Nationale de Francia (BnF), la Bibliothèque Municipale de Grenoble, la Biblioteca de la Abadía de Montserrat, la Biblioteca Estatal de Baviera (BSB) o la Biblioteca Apostólica Vaticana… Así nació CM Editores, donde la C y la M tenían su origen en Códices Medievales con el primer proyecto: el facsímil de La Leyenda de la Santa Faz.

Sin embargo, tanto su curiosidad natural como el propio entusiasmo con el que los clientes y amigos demandaban que realizaran otro tipo de obras, los llevó a ampliar nuevos horizontes más allá de la Edad Media. Primero a la España Romántica del Siglo XIX de Villaamil o David Roberts, después al Renacimiento de Alberto Durero y, finalmente, al siglo XX con Pablo Picasso o Ernesto Quero.

Por eso, hace unos años crearon una segunda marca, cARTEm, que resumía bastante bien lo que hacían: ARTE, con mayúsculas y en general.

Dado que su inquietud por hacer cosas nuevas nunca ha decaído, hace un par de años crearon otra nueva marca, Coleccionismo de Monedas, de nuevo jugando con la C y la M características de la editorial, y que eran una apuesta de continuidad con la calidad y la confianza que siempre han trasmitido las siglas de CM Editores.

Además, cada vez más personas llegaban a CM Editores a través de la tienda online bajo el nombre de cARTEm SHOP lo que hacía que, en ocasiones, la marca CM Editores les confundiera.

No obstante, en el mundo dinámico y complejo en el que nos ha tocado vivir, tener varias marcas puede dificultar, a veces, transmitir claramente en mensaje en todos los proyectos en los que se trabaja, que son muchos, especialmente cuando se vende internacionalmente y se publica en diferentes idiomas, como ocurre en nuestro caso.

Debido a ello, desde 2021, se han unificado las marcas bajo el paraguas de cARTEm, que se pronuncia igual en casi todos los idiomas de los territorios en los que opera la editorial, dando paso a cuatro marcas:

  • cARTEm BOOKS: Cuidadas ediciones de libros de arte.
  • cARTEm COINS: Coleccionismo de monedas de oro, plata y emisiones conmemorativas, que sustituye a la anterior marca “Coleccionismo de Monedas”.
  • cARTEm EXCLUSIVE: facsímiles de códices medievales y renacentistas, mapas históricos, libros de grabados y todo tipo de documentos de especial relevancia histórica.
  • cARTEm SHOP, la tienda online que acoge todas las marcas anteriores. Aunque tanto cARTEm BOOKS como cARTEm COINS cuentan con tienda online en la propia página web

Ese sueño de dos personas es ahora una empresa internacional, líder en el sector, que da trabajo directamente a casi 50 personas y a otras muchas de empresas colaboradoras de forma indirecta. Conformada por un equipo multidisciplinar formado por expertos historiadores, eruditos, bibliógrafos, investigadores, traductores, fotógrafos, artesanos e incluso químicos.

Seguiremos cumpliendo con nuestra misión de poner a disposición de los coleccionistas más exquisitos los objetos más bellos que existen, ya sean manuscritos medievales, libros de arte, mapas, manuscritos, grabados, carteles artísticos o monedas.

¿CÓMO ES EL PROCESO COMPLETO PARA REALIZAR UNA EDICIÓN FACSÍMIL?

El trabajo que conlleva la edición de una de estas obras puede prolongarse durante más de cinco años. Un tiempo justificado si tenemos en cuenta que solo la encuadernación de un ejemplar puede tomar una semana y estamos hablando de tiradas de entre 400 y 1000 ejemplares.

El inicio del proceso lo marca la investigación y localización de la obra original a través de diversas fuentes, entre ellas, diferentes bibliotecas de España y el extranjero, y la gestión de diversos acuerdos burocráticos con la institución que lo posee. La obra de arte elegida deberá reunir diversos requisitos: interés científico, diversidad temática, singularidad, belleza, viabilidad de la reproducción, estado del original e inexistencia de facsímiles de dicha obra en el mercado.

A partir de ahí, el arduo camino se entrelaza con:

  • Los derechos de reproducción.
  • El traslado del equipo fotográfico (titánico en cuanto a dimensiones).
  • La fotomecánica o sistematización de las imágenes obtenidas para poder reproducirlas.
  • El retoque de las imágenes para que se perciban tal y como en el original.
  • La recreación de colores exactos elaborados hace siglos con pigmentos naturales e incluso la reproducción de antiguas manchas de humedad.
  • Realizar la silueta y las planchas con los oros del manuscrito (en el caso de los códices).
  • La traducción y/o explicación de las imágenes por parte de especialistas en la materia.
  • La selección del papel o pergaminata, con la textura y gramaje exactos mediante una cata a ciegas.
  • Verificar que se reproduce correctamente tanto la curvatura de las páginas como el peso del ejemplar original.
  • Realizar los grabados para la estampación de las pieles usadas en la encuadernación.
  • La impresión, que siempre deberá tener en cuenta la humedad ambiental e incluso las lluvias previas y posteriores al día elegido para que un soporte tan orgánico no se dilate.
  • La encuadernación artesanal, hecha a mano a veces incluso usando técnicas tan complejas como la escartivana o el uso de terciopelos y tapas labradas con oro y plata.
  • La elaboración de tejuelos, cabezadas o guardas hechas para la ocasión. Detalles aparentemente sencillos, pero laboriosos, que marcan la diferencia en este tipo de ediciones.
  • El envejecimiento de los soportes, para reproducir el efecto del paso del tiempo.
  • Los trabajos de ebanistería, para decorar tanto el exterior como el interior de las lujosas cajas de madera o piel con las que solemos proteger y embellecer nuestras obras.

Todo este proceso merece la pena porque el resultado final será una joya bibliográfica que contará con su correspondiente certificado notarial y que generará la misma fascinación que sentiríamos al sostener el original entre nuestras manos.

Tanto es así que no siempre son particulares los interesados en estas obras: el Senado de España nos encargó la creación de una copia de La Constitución de 1810, que no se llegó a promulgar, o la Casa Sefarad Israel, con sede en Madrid, también nos encargó la reproducción de un Mahzor, un libro litúrgico judío cuyo manuscrito se conserva en la Universidad de Jerusalén.

Casi 15 años después, podemos decir que hemos alcanzado el objetivo de realizar las mejores ediciones facsímiles de los códices, mapas y libros más importantes del mundo, pero aún faltan muchos por descubrir. ¿Nos acompaña?

Consúltenos para más información.

Puede ponerse en contacto con nosotros por teléfono, email, visitando nuestra oficina de Salamanca pidiendo cita previa o cumplimentando el siguiente formulario.

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