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Las 9 etapas artísticas de Pablo Picasso

 

Uno de los artistas más prolíficos y versátiles del arte moderno fue Pablo Picasso. Nació en Málaga en 1881, pero pasó gran parte de su vida entre su ciudad natal, París y Barcelona. 

Su genio fue reconocido tanto por la crítica especializada como por el público, lo que le permitió disfrutar en vida de los ingresos millonarios que le proporcionó la venta de sus obras. 

En 7 décadas de intenso trabajo dejó al mundo un legado conformado por 1.885 pinturas, 7.089 dibujos, 342 tapices, 30.000 grabados y litografías, 150 cuadernos de boceto, 1.228 esculturas y 2.280 cerámicas. 

Todas las etapas pictóricas de Pablo Picasso: un genio del siglo XX

La trayectoria del artista se caracteriza por una necesidad constante de innovación y evolución, es por ello que, para facilitar su estudio y clasificación, son varias las etapas artísticas en las que ubican las obras de Pablo Picasso y que comienzan al terminar sus 5 años de formación en 1900. En total, el pintor malagueño ha tenido un total de 9 etapas artísticas. 

Período azul 

picasso-periodo-azulLa primera etapa artística de Pablo Picasso agrupa una serie de pinturas realizadas entre 1901 y 1904. Afectado por el suicidio de su amigo Carles Casagemas, los cuadros de esta época retratan las condiciones de vida de las clases marginadas de Barcelona y París de principios del siglo XX.

En ellos predomina una profunda melancolía, transmitida por una gama cromática fría y fondos desnudos. También se destaca por la presencia equilibrada del realismo social y el expresionismo, representados a través de personajes lánguidos, esbeltos y desolados de cabeza agachada, en los que se percibe cierta influencia de la figuración del Greco. 

Algunas de las obras de Picasso del período azul son: Dos hermanas, (1902), El viejo guitarrista ciego (1903), La vida (1903) y La tragedia (1903).

Período rosa 

picasso-periodo-rosaEl período rosa de Picasso lleva este nombre, por el cambio cromático que experimentan sus pinturas creadas entre 1905 y 1906.

Influenciado por el ambiente bohemio que encontró en el barrio de Montmartre en París, por sus visitas al cabaret “El conejo ágil” y el Circo Medrano, sus cuadros adoptan un tono cálido y pastel. Los protagonistas de sus pinturas son ahora cómicos ambulantes, actores, acróbatas y arlequines. 

Y aunque no abandona del todo la tristeza de los rostros, las formas son menos angulosas, más graciosas y llenas. La familia del acróbata (1905)), El Actor (1904) y La Bella Holandesa (1906), son parte de su etapa rosa.

Período negro 

picasso periodo negroEntre 1907 y 1909, influenciado por el arte ibérico y africano, Picasso inicia un proceso de esquematización y geometrización de las formas, al que también se le conoce como Protocubismo.

En esta etapa comienza a alejarse de lo establecido y aparecen sus característicos trazos angulosos, los planos sin fondos ni perspectiva, las caras con apariencia de máscara y los rostros geométricos que se alargan. Predominan los colores ocres, rojos, grises y oscuros, que otorgan un dramatismo especial a las composiciones de esta etapa.

Jarrón de Flores (1908) y Busto de mujer (1909), son algunos de los lienzos característicos del período negro, pero su cuadro más reconocido es Las señoritas de Avignon (1907). En él, el artista malagueño prescinde del espacio, rompe con el realismo y anuncia el advenimiento de una de sus etapas pictóricas más emblemáticas: el Cubismo. 

Cubismo 

picasso cubismoDe los períodos artísticos de Pablo Picasso, el Cubismo fue el más representativo de toda su obra y abarca desde 1909 hasta 1919.

Desarrolló este movimiento junto a George Braque y en él, ambos artistas rechazan el uso de los cánones clásicos, representando a la naturaleza a través de formas geométricas, esquematizando la realidad e incorporando los diferentes ángulos desde los que puede ser observado el objeto dibujado.

Dentro de este período se distinguen varias fases. Entre 1909 y 1911, el cubismo de Picasso fue analítico. El artista se centra en el análisis profundo del motivo, el cual llega a descomponerse en varios planos planteados desde diferentes puntos de vista, como se aprecia en Paisaje con dos figuras (1908).

Entre 1911 y 1912 surge el cubismo hermético. En esta fase, Picasso incluye el mayor número de planos posibles e incorpora el tiempo como una nueva dimensión. También incorpora la técnica de collage en algunos de sus trabajos.

La abstracción de sus obras en este período es casi completa a causa de la extrema geometrización de las formas representadas, como se observa en El Poeta (1911) y Naturaleza muerta con clarinete (1911).

El cubismo sintético abarca desde 1912 hasta 1919. En esta etapa sus pinturas se caracterizan por tener mayor color y claridad, siendo piezas más decorativas que conceptuales, como es el caso de La bouteille de Bass (1914) y Guitarra, clarinete y botella sobre una mesa (1916).

Neoclasicismo 

picasso neoclasicismoEn esta etapa que se da entre 1917 y 1927, Picasso cambia radicalmente el estilo, pero sin abandonar el cubismo por completo. Los rasgos en sus pinturas son suaves y clásicos. Representa ambientes familiares y cálidos que transmiten una mayor tranquilidad, como se aprecia en Retrato de Olga en un sofá (1918) y en La siesta (1919).

Etapa surrealista 

picasso surrealismoSi bien el artista malagueño nunca se consideró surrealista, entre 1925 y 1935, Picasso realizó algunas obras que se enmarcan en este estilo influenciado por las obras de Joan Miró, Ives Tanguy, Salvador Dalí y los escritos de André Breton.

El Picasso de la etapa surrealista incorpora monstruos, representa el mundo onírico, figuras sin sentido aparente y metáforas plásticas que transmiten temor y sufrimiento, como se puede ver en Mujer sentada al borde del mar (1930) o en La danza (1925).

Expresionismo 

picasso expresionismoA lo largo de su trayectoria artística, Pablo Picasso utilizó la pintura para expresar los males de su época y para hablar sobre su vida personal. Afectado por la Guerra Civil Española, el auge del fascismo en Europa y la Segunda Guerra Mundial, el expresionismo irrumpe en sus obras entre 1937 y 1947.

Influenciado también por su propio cubismo, sus lienzos transmiten sentimientos y expresan situaciones de destrucción y sufrimiento como en La mujer llorando (1937) y Gato devorando un pájaro (1939).  En el Guernica (1937), una de sus obras más conocidas a nivel internacional, refleja el dolor que provocó el trágico bombardeo de la aviación italiana y alemana sobre el pueblo de Guernica durante la Guerra Civil Española.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, sus pinturas recuperan el optimismo y se involucra con la causa pacifista, como lo demuestra uno de sus dibujos más emblemáticos de La paloma de la paz con flores.

 

Periodo Vallauris 

picasso VallaurisRetirado en la Costa Azul, Picasso entra en el período Vallauris, que se caracterizó por su experimentación con la cerámica, la arcilla, el diseño de platos y la escultura.

Inspirado por la luz, los pájaros y la vida familiar, volvieron a aparecer en su obra los elementos de circo, los temas cotidianos y su interés en la tauromaquia.

Última etapa 

La última etapa de Picasso estuvo comprendida entre 1954 y 1973. En ella, el artista revisa obras de grandes maestros como Rafael, Velázquez, Delacroix, Goya o Manet, pero interpretándolas a partir del cubismo que él mismo había fundado hace más de cuatro décadas atrás.

Las etapas de Pablo Picasso, mucho más allá del cubismo 

Pablo Picasso no sólo fue el máximo representante del cubismo, sino un artista polifacético cuyas obras cambiaron el curso del arte del siglo XX. 

Parte de su extraordinario legado, está recogido en el libro Buffón de Picasso publicado por Cartem, una edición de lujo que recoge un Pablo Picasso muy íntimo y particular, debido a su relación con Dora Maar. 

Definitivamente, una obra gráfica excepcional del artista malagueño, cuya copia única está conservada en la Biblioteca Nacional de Francia y que llega a Usted, gracias a Cartem.

Papiro de Ani

El papiro egipcio. ¡Descubre todo sobre este fascinante soporte!

 

La escritura fue muy importante para los antiguos egipcios y atribuían su creación al Dios de la sabiduría, Thot. Todas las investigaciones apuntan a que la descubrieron hacia el 3000 a.C., desarrollando tres tipos: la escritura jeroglífica, hierática y demótica. 

Escribían en piedra, madera, pero también en papiro, soporte sumamente versátil sobre el cual realizaron documentos administrativos, religiosos, literarios, políticos y personales.

Tuvo un gran valor para el desarrollo de esta civilización y fue tal su calidad, que todos aquellos ejemplares que han sido descubiertos desde las primeras excavaciones a finales del siglo XVIII hasta hoy en día, han conservado sus colores y demás cualidades originales. Desde Cartem le explicaremos todo lo que hay que saber sobre este fascinante soporte. 

¿Qué es el papiro egipcio? 

El papiro fue el papel de los egipcios. Se elaboraba a partir de una planta acuática que vive en zonas pantanosas, cuyo nombre científico es Cyperus papyrus.

Esta especie de junco, que puede alcanzar hasta 5 metros de altura, crecía profusamente hace 5.000 años en las orillas del Nilo. 

Fue parte esencial de la civilización egipcia, cuya cosmogonía le otorgó un carácter divino, asociándola a la diosa Uadyet (protectora del Bajo Egipto y relacionada con la fertilidad). El papiro se plasmó en la decoración de los templos y se utilizaba en procesiones religiosas.

Una de las características primordiales de esta planta, es que permite ser prensada y secada, razón por la que se convirtió en el soporte de escritura habitual, que sustituyó el sistema mesopotámico de tablillas incisas.

La elaboración del papiro egipcio era monopolio real y sus técnicas de producción se mantuvieron en secreto, razón por la que se asocia principalmente a esta cultura. Se exportó durante siglos en rollos y fue muy valorado en todo el Mediterráneo antiguo debido a su utilidad. 

Fue a partir de la llegada de Alejandro Magno (siglo IV a. C) que el uso del papiro egipcio se universalizó. Su producción comenzó a decaer en el transcurso del siglo V d.C., siendo desplazado lentamente por el pergamino hasta que desapareció finalmente en el siglo XI, con la llegada del papel a Europa. 

En la Antigua Roma, el papiro y el pergamino convivieron durante mucho tiempo. La mayoría de los libros que se fabricaban en los talleres romanos, se copiaban en papiro, así como también documentos de archivos y cartas. 

En la actualidad se conservan alrededor de 500.000 papiros en el mundo, escritos en jeroglífico, hierático, demótico, copto, griego, latín y árabe. No todos son papiros egipcios.

Tipos de papiros egipcios 

De acuerdo a su calidad y según Plinio el Viejo, existieron ocho clases de papiros:

  • Emporíticos: utilizados como papel de envolver.
  • Taeneóticos: papiros de menor calidad.
  • Saíticos: papiros fabricados con materiales sobrantes 
  • Anfiteátricos: papiros de calidad media 
  • Fanianos: papiros de buena calidad.
  • Livios: papiros de muy alta calidad.
  • Augusticos: papiros de muy alta calidad.
  • Hieráticos o regios: este tipo de papiro estaba reservado sólo para los textos sagrados.

Algunos de los nombres de los papiros, procedían de la ciudad en donde se producían, de las fábricas, de los dueños de las fábricas, del personaje a quien se les dedicaba, de su uso y también de su destino.

Afortunadamente, han sido muchos los papiros egipcios encontrados y en su clasificación se han utilizado no sólo números, sino también distintos esquemas de acuerdo a la persona o fundación que poseía el manuscrito, de su lugar de origen o del sitio donde se les conserva.

¿Cómo se elaboraba el papiro?

Fue gracias al ingeniero egipcio Dr. Hassan Ragab, quien reintrodujo la plantación de la planta cerca de El Cairo y se dedicó a experimentar el proceso detrás de su elaboración, que en 1966 se pudo conocer finalmente, el secreto que atesoraron los antiguos egipcios durante tantos siglos.

Extracción 

Consistía en la extracción con una cuchilla de varias tiras delgadas y verticales de la parte central del tallo de la planta. Del largo de estas tiras dependía su tamaño.

Remojo

Una vez extraídas las tiras, se colocaban en remojo entre 7 y 14 días.  Mientras más tiempo estuvieran en remojo, más oscuro se volvía el papiro.

Aplanado

Después de remojadas, las tiras se golpeaban con mazos para aplanarlas y para hacerlas soltar el agua y el azúcar que contenían. De esta forma se hacían más resistentes y menos quebradizas.

Armado

Para armar el papiro, se colocaba una primera capa de tiras sobre una tablilla plana húmeda, luego se suponía otra perpendicularmente y se alternaban con otras capas horizontales y verticales hasta conseguir una lámina rectangular.

Prensado, secado y pulido

Esta lámina rectangular luego se prensaba y se ponía a secar al sol sobre una superficie plana. Cuando el papiro estaba seco, se alisaba y pulía con un instrumento de marfil o una concha durante varios días, así se evitaba que la tinta se corriera al escribir.

Elaboración del rollo de papiro

Para armar el rollo sobre una varilla de madera, marfil o hueso, se debían pegar las hojas o plagulas unas con otras, con un pegamento compuesto por agua harina y vinagre. 

El borde derecho de cada hoja se superponía sobre la siguiente para consolidar la línea de sutura entre ambas y favorecer el paso del cálamo de una hoja a otra en el momento de escribir. La unión debía seguir el mismo sentido de la escritura.

El papiro egipcio se conservaba en recipientes de madera o arcilla impregnados en aceite de cedro para protegerlo de los insectos. Es un material sensible a los microorganismos, a la humedad y a las altas temperaturas, pudiendo ocasionar el desprendimiento de sus capas y la tinta.

Usos del papiro 

A razón de la versatilidad del papiro, su tronco y sus hojas fueron aprovechados para realizar muebles, cuerdas, calzado, cunas, perfumes, antorchas, embarcaciones y demás objetos de uso cotidiano. 

Su parte blanda y su raíz fueron utilizadas como alimento por esta antigua civilización, que también creía en sus propiedades curativas. 

Debido al exceso de explotación, esta planta está casi desaparecida, sin embargo, ha sobrevivido en estado silvestre en Etiopía, Sudán y algunos países tropicales fuera de África.

 

Un ejemplo majestuoso del uso del papiro con el Papiro de Ani 

El Papiro de Ani es una de las versiones más conocidas del Libro de los Muertos y forma parte del Museo Británico desde 1888, cuando fue descubierto cerca de Luxor por el egiptólogo E.A. Wallis Budge.

Se calcula que fue escrito hacia el 1300 a.C. durante la dinastía XVIII y entre todos los papiros egipcios que se han encontrado sobre el Libro, es el que cuenta con mayor número de capítulos decorados, que explican cada paso del juicio de Osiris. Tiene una longitud de casi 26 metros.

Su buena conservación, descripciones y estructura, lo hacen una importante fuente de estudio de este texto funerario del Antiguo Egipto, que se utilizó para ayudar a los difuntos a superar el juicio de Osiris, asistirlos en su viaje a través de la Duat, el inframundo y viajar al Aaru, en la otra vida.

Gracias a nuestro facsímil de lujo, es posible tener acceso al famoso Papiro de Ani, el cual no está disponible para su estudio en general, en pro de su preservación.

La excelente resolución de sus fotografías, permite apreciar no sólo la textura del papiro, sino los más pequeños detalles de uno de los manuscritos más excepcionales de la historia. Solicite información y adquiera este facsímil de Cartem en papiro natural de altísima calidad. 

 

Buffon Picasso Dora Maar

El Bestiario de Pablo Picasso

 

comprar buffon picasso
Buffon Picasso-Toro

Picasso siempre se sintió identificado con algunos animales (o al menos con los animales mitológicos como el minotauro o el fauno). También los toros, en todas sus manifestaciones, tienen una tremenda importancia en su obra al igual que los caballos. Sin embargo, su trabajo más relacionado con la fauna animal en su conjunto, y denominado también Bestiario de Pablo Picasso, es la interpretación que hizo de la Histoire naturelle del Conde de Buffon.

 

Buffon Picasso, un bestiario de grabados

Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon, fue un aristócrata francés del siglo XVIII, que realizó una tarea titánica: realizar una clasificación completa de la fauna, la flora y el mundo mineral inédita hasta ese momento.

Durante la vida de Buffon, aparecieron treinta y seis volúmenes de la Histoire naturelle bajo su autoría explícita: uno de los esfuerzos más exhaustivos y monumentales que haya hecho un hombre (con alguna ayuda de sus amigos, por supuesto) en la ciencia o la literatura. Su colega Lacépéde publicó los últimos ocho volúmenes (de un total de cuarenta y cuatro en la primera edición completa), sobre reptiles y peces (incluidas las ballenas), después del fallecimiento del conde.

Como decíamos al principio, dados los antecedentes y los gustos de Picasso, no fue complicado para su editor, Ambroise Vollard, convencerle para realizar una interpretación de una obra tan fascinante como la Histoire naturelle desde su forma de ver los animales.

Dicha interpretación goza del prisma característico de Picasso, pero destaca aún más la historia personal que encierra el ejemplar que fue regalado a Dora Maar.

El 17 de enero de 1943, ofrece a su modelo favorita y amante durante siete años, una copia del bestiario grabado. Regresa una semana después y le añade al libro cuarenta y cuatro dibujos en plumilla y gouaches con nuevas representaciones de animales, algunos de ellos con rostros humanos, concretamente los de ellos dos.

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Manuscrito de dibujos de Picasso

Este “manuscrito”, o única copia personalizada por el artista, conocido como el Bestiario de Pablo Picasso, no tiene equivalente entre los libros de Picasso. Excepcional por el número y la calidad de los dibujos, pero también por las claves personales que dejan estas nuevas creaciones.

Picasso, acostumbrado a pintar solo sobre su vida y lo que le pasa en ella, quiere reflejar en este espléndido regalo el final de un amor tan intenso como cruel.

Somos privilegiados cuando, en pleno siglo XXI, podemos deleitarnos en los textos escritos minuciosamente por Buffon, justo antes de la revolución francesa, mientras nos recreamos en las interpretaciones de los animales a los que corresponden dichos textos creados por el artista más importante del siglo XX, Pablo Picasso, en plena Segunda Guerra Mundial. Y lo hacemos además, mientras somos testigos mudos de los vestigios del fin de una relación amorosa tan intensa como atormentada.

Dora Maar Buffon Bestiario de Pablo Picasso

Erasmo de Rotterdam Alberto Durero

Alberto Durero el pintor de las estrellas

Desidero Erasmo de Rotterdam (c. 1469-1536) era lo más parecido en su época a una estrella del Rock, pero podemos afirmar que fue Alberto Durero el pintor de las estrellas.

Erasmo de Rotterdam fue un intelectual cosmopolita que vivió y viajó en varios países europeos, lo que le permitió hacer amistades muy influyentes tanto en las cortes como en las universidades (cuya concepción moderna tanto le deben a sus ideas).

Los eruditos de varias naciones le consultaban a menudo, sus obras escritas le hicieron muy famoso y durante un tiempo donde quiera que fuera se le recibía con honores y lo aclamaban por igual nobles, religiosos e intelectuales.

Por eso se dice que era “el equivalente renacentista a una estrella internacional”.

Como todas las personas brillantes no estuvo exento de polémica. Su posición privilegiada y la resonancia que tenían sus palabras le llevó a poner de manifiesto los abusos cometidos por los papas y por algunos clérigos pero también criticó por su hipocresía a quienes decían querer reformar la iglesia.

Finalmente, como toda buena “estrella del rock”, su figura entró en declive. Quienes le aclamaban, le rendían honores y le pedían consejo acabaron pidiendo su cabeza y tachándole de cobarde y hereje.

Alberto Durero el pintor de las estrellas hizo varios dibujos de Erasmo y el grabado que ha quedado para la posteridad y que se reprodujo en muchos de sus textos.

Erasmo no fue la única estrella internacional que Durero retrató. En nuestra obra facsímil Grabados Profanos y Sagrados también hemos querido incluir varios grabados de personalidades de su época, realizados por él, que ponen de manifiesto su importancia como retratista.

Entre dichos retratos, además de Erasmo, encontramos a Maximiliano I, el emperador, la máxima autoridad política de Europa. También a Alberto de Brandemburgo,  arzobispo alemán y elector del Sacro Imperio Romano Germánico. Y como no, a Willibald Pirckheimer, abogado, humanista, militar y hombre de negocios. Un hombre tremendamente popular en su época. Todas estas imágenes se pueden contemplar en nuestra lujosa obra Absolute Durero.

Realizar los retratos de personalidades de tan distintos ámbitos (política, religión, cultura y negocios) es algo así como si ahora un artista recibiera el encargo de retratar al Papa Francisco I, a Donald Trump,  a un premio Nobel de literatura (¿nos valdría Bob Dylan?) y a un empresario de éxito como Bill Gates. Ese sería el equivalente más aproximado en nuestro tiempo. ¿Se dan cuenta del poder y el prestigio que tenía Durero para recibir estos encargos?

Alberto Durero Erasmo de Rotterdam

historia del civitates orbis terrarum

Historia del Civitates Orbis Terrarum

En CM Editores estábamos dando nuestros primeros pasos con muchas ganas, pero también eran momentos muy complicados, debido a la tremenda crisis económica que ya empezaba a hacerse notar. En tales circunstancias y pese a nuestro entusiasmo, editar una obra tan compleja y extensa como es el “Civitates Orbis Terrarum” (nada menos que seis volúmenes con casi 600 planos de ciudades de gran formato) parecía una auténtica locura por el coste humano y material que implicaba y aún teníamos dudas al respecto. Ahora queremos compartir con ustedes nuestra experiencia en la Historia del Civitates Orbis Terrarum.

 

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos”.

Así comienza la clásica obra de Dickens con la que he querido ilustrar esta entrada del blog.

También era el mejor y el peor de los tiempos cuando hablé por primera vez con José Luis Casado Soto.

En aquel entonces José Luis era aún director del Museo del Cantábrico, y yo un editor novel que estaba buscando a la persona idónea para realizar el volumen de estudios de una edición facsímil que si salía mal podría arruinarnos. Un amigo común me pasó su número y le llamé, como había hecho previamente con otros especialistas, para hablar sobre el proyecto y así valorar su viabilidad comercial.

Hablamos casi un par de horas por teléfono y su pasión por la obra resultó contagiosa. Me contó que llevaba casi 30 años estudiando el “Civitates Orbis Terrarum”, que había recorrido las bibliotecas de medio mundo comparando originales, buscando las fuentes de las que bebieron sus autores y también siguiendo el rastro de las derivaciones del mismo que habían surgido en los siglos posteriores.

Si me quedaba alguna duda de si debíamos o no editar la obra facsímil se disipó en aquel momento. Además había encontrado a la persona idónea para realizar el estudio. Tanto es así que esperamos casi un par de años, mientras superaba algunos graves problemas de salud, hasta que pudo comenzar a trabajar en el proyecto.

Cada vez que nos reuníamos o hablábamos por teléfono me decía: “¡Todo el mundo tiene que saber que tenéis la edición facsímil del Civitates!”, y yo salía de su estudio/biblioteca con ganas de comerme el mundo y de vender todos y cada uno de los ejemplares aún disponibles. Nos gustaba mucho hacer planes.

Era de esas personas que son más sabias de lo que tú podrías ser en dos vidas, pero que te hablan como si supieras lo mismo que ellos. De esos tipos que saben tanto que te enseñan casi sin darse cuenta y que nunca te pondrán en evidencia. Tenía un tacto y una elegancia realmente escasos en el mundo de la cultura.

Lamentablemente la fatalidad hizo que no pudiera ver terminado el estudio de la obra que le fascinó en vida y sobre la que investigó más de tres décadas. Con la ayuda de su buen amigo (y ahora también nuestro), Agustín Hernando, pudimos terminar el libro de estudio del Civitates que recientemente hemos entregado a los suscriptores que tan pacientemente han esperado para poder leer la que a la postre ha sido la obra póstuma de José Luis Casado.

Como homenaje en esta historia del Civitates Orbis Terrarum hemos querido dedicarle la portada, colocando en ella a su amada ciudad: Santander. Si ahora mismo nos estuviera viendo, conociendo su discreción posiblemente no diría nada al respecto, pero estoy seguro que no podría evitar esbozar una leve y sincera sonrisa de satisfacción.

In memoriam  – José Luis Casado Soto

(Santander, 21 de junio de 1945 – Torrelavega, 4 de septiembre de 2014)

libro de estudios del Civitates Orbis Terrarum

edición de facsímiles rompiendo reglas

Edición de facsímiles: rompiendo las reglas (no escritas)

Desde pequeños nos dicen constantemente que no podemos hacer tal o cual cosa, ¿verdad? Normalmente hacemos caso a ese tipo de advertencias pues son para nuestro bien. No obstante, desafiar lo establecido, romper con la forma de pensar imperante e ir un paso más allá es lo que ha permitido a la humanidad avanzar en diversos campos del conocimiento científico y tecnológico. Nada está más lejos de nuestras humildes pretensiones que compararnos con las mentes más brillantes de la Ciencia. Sin embargo, había una ley no escrita en la edición de facsímiles por la cual el campo de actuación de las editoriales se limitaba a los códices medievales y/o, como mucho, los incunables (siglo XV o principios del XVI en el caso de las impresiones hechas en el Nuevo Mundo).

Edición facsímil de la España Artística y Monumental

Tanto es así que nuestro nombre comercial CM EDITORES, viene de la C de Códices y la M de Medievales. Pero, en realidad, pronto nos dimos cuenta que nuestro objetivo era reproducir los libros más bellos, fueran del siglo que fueran, si la obra realmente merecía la pena.

Eso fue lo que ocurrió cuando se cruzó en nuestro camino (algún otro día explicaremos como) la espectacular obra de Jenaro Pérez de Villaamil y Patricio de la Escosura: “España Artística y Monumental”, realizada en París en la primera mitad del siglo XIX.

La proximidad cronológica, unida a las dimensiones de la obra (540 x 380 mm.), así como a la longitud (tres magníficos volúmenes de más de 200 páginas cada uno) y los convencionalismos imperantes, de los que antes hablaba, hacían que, pese a su belleza, fuera una obra cuya edición facsímil, en buena lógica, deberíamos haber desistido.

Sin embargo, era tal la importancia que tuvo para un movimiento fundamental en la Historia del Arte, el Romanticismo, (del que esta obra es su máximo exponente en España) y la singular belleza que poseían todas y cada una de las 144 litografías realizadas por Hausser a partir de los diseños de Villaamil que decidimos ignorar las voces que decían que no lo hiciéramos y seguimos adelante.

Recuerdo los comentarios de algunos otros editores que le decían a agentes comerciales y clientes “lo equivocados que estábamos” con esta obra. Al final ellos han acabado editando obras de la misma época pero de una menor importancia, así que tan equivocados no estaríamos.

Los libros más bellos del mundo

Hace un tiempo, en el XXI Congreso Español de Historia del Arte celebrado en Santander, nos encontramos con la profesora Matilde Mateos, de la Universidad americana de Siracusa. Ella tuvo una ponencia sobre la España Artística y Monumental de Pérez de Villaamil y tuvimos la oportunidad de charlar un poco antes de su intervención. Me emocionó especialmente su afirmación que a raíz de nuestra edición facsímil se habían reactivado las investigaciones y el interés por una obra fundamental para el movimiento romántico español y que desde Estados Unidos había mucho interés por estudiar más a fondo el monumental trabajo que realizó el genial artista originario de El Ferrol.

Después de hablar con ella nos reafirmamos aún más en nuestra política de edición de facsímiles y seguir apostando por lo distinto, por ir más allá, por perseguir la belleza sin importar los convencionalismos o las ideas preestablecidas. Al fin y al cabo, lo nuestro es editar los libros más bellos del mundo. Las demás editoriales pueden seguir haciendo, si ese es su deseo, los libros de siempre, con las mismas temáticas y técnicas de siempre e incluso seguir reeditando algunas obras en edición de facsímiles con las excusas o los motivos que les parezcan válidos. Mientras tanto nosotros seguiremos intentando ir siempre un paso más allá, un paso por delante de todos. A estas alturas no creo que haya nadie que nos diga que no podemos hacerlo, ¿no creen?